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La OMS y los fármacos GLP-1 en 2025: qué decidió de verdad (y qué no)

En 2025 la OMS tomó dos decisiones distintas sobre los GLP-1: la lista de esenciales en septiembre y su primera guía de obesidad en diciembre. Qué significan.

12 min read

Este artículo es solo para fines informativos y de referencia de estilo de vida, y no constituye consejo médico. Consulte a un profesional de la salud cualificado para cualquier decisión relacionada con la salud.

La OMS y los fármacos GLP-1 en 2025: qué decidió de verdad (y qué no)

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Quizá viste los dos titulares. Uno decía que "la OMS respalda los fármacos para adelgazar". Otro, casi al lado, que "la OMS se niega a incluirlos para la obesidad". Los dos suenan rotundos. Y los dos, por separado, se quedan cortos.

Lo que hizo la OMS en 2025 no fue un veredicto único. No fue un sí ni un no. Fueron dos decisiones, en dos momentos, con dos naturalezas que no se parecen. Cuando alguien las mete en una sola frase, la historia se parte por la mitad.

Aquí va la versión ordenada, con las mismas palabras que usó la propia OMS. Sin drama, sin promesas y sin letra pequeña escondida.

CuándoQué tipo de decisiónQué dice, en corto
Septiembre de 2025Entrar en la Lista de Medicamentos EsencialesTerapia para bajar la glucosa en un grupo concreto de diabetes de alto riesgo
1 de diciembre de 2025Primera guía clínica mundial sobre obesidadRecomendación condicional para el tratamiento a largo plazo en adultos

Una decisión es de compra pública. La otra es de práctica clínica. Distinta fecha, distinta pregunta, distinta letra. Vamos por partes.

Septiembre: qué entró de verdad en la lista de medicamentos esenciales

En septiembre de 2025, la OMS actualizó su Lista de Medicamentos Esenciales e incluyó cuatro fármacos GLP-1. Hasta ahí, el titular acierta. Lo que casi nadie cuenta es para quién.

No entraron "para la obesidad". Entraron como terapia para bajar la glucosa, y con una condición triple. Adultos con diabetes tipo 2 que, además, tengan enfermedad cardiovascular establecida o enfermedad renal crónica, y también obesidad, definida como un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más. Las tres piezas a la vez.

Según la OMS, la inclusión cubre a adultos con diabetes tipo 2 que además tienen enfermedad cardiovascular establecida o enfermedad renal crónica y obesidad. No es una inclusión para la obesidad por sí sola.

Léelo despacio, porque es justo lo que se pierde al resumir. No basta con tener diabetes. No basta con tener obesidad. La puerta de la lista de esenciales se abre solo cuando coinciden las tres cosas: la diabetes, el riesgo cardiovascular o renal y ese umbral de peso. Es una indicación estrecha y muy deliberada.

¿Cuáles son los cuatro fármacos? Con el nombre de su principio activo: semaglutida, dulaglutida y liraglutida, que son agonistas del receptor GLP-1, y la tirzepatida. Aquí la OMS mete un matiz que vale la pena respetar: la tirzepatida no es un GLP-1 "puro", sino un agonista dual de los receptores GLP-1 y GIP. Y si te suenan más por la marca, la semaglutida es el principio activo de Wegovy y de Ozempic, y la tirzepatida, el de Mounjaro.

Y hay una frase más en ese mismo anuncio que conviene no saltarse. La OMS avisó de que los precios altos de fármacos como la semaglutida y la tirzepatida están limitando el acceso. No puso una cifra ni comparó farmacias. Puso el problema encima de la mesa, que ya es otra cosa.

Diciembre: la primera guía mundial y qué significa esa palabra, "condicional"

La segunda decisión llegó casi tres meses más tarde. El 1 de diciembre de 2025, la OMS publicó su primera guía mundial sobre el uso de fármacos GLP-1 para tratar la obesidad. Ahora sí, el asunto es la obesidad. Y ahora el registro es clínico, no de compra pública.

La guía dice que los GLP-1 pueden usarse en personas adultas, con la excepción de las mujeres embarazadas, para el tratamiento a largo plazo de la obesidad. Cubre tres fármacos: liraglutida, semaglutida y tirzepatida. Uno menos que la lista de septiembre, porque la dulaglutida no aparece en la guía de obesidad. Ya ves que ni siquiera las dos listas coinciden; tratarlas como "la misma decisión" es donde empieza el lío.

La palabra que casi todo el mundo malinterpreta es "condicional". Y no dice lo que parece.

La OMS explica que la recomendación es condicional por los datos limitados sobre la eficacia y la seguridad a largo plazo, sobre el mantenimiento y la suspensión del tratamiento, sobre los costes actuales, sobre la preparación de los sistemas de salud y sobre la equidad.

Lee esa lista otra vez. No hay ni una palabra sobre que el fármaco no funcione. "Condicional" no significa "a medias" ni "con recelo hacia el efecto". Significa que la recomendación viene con una etiqueta honesta sobre lo que todavía no sabemos del todo. En concreto: cuánto dura el beneficio, qué pasa cuando se deja, cuánto cuesta hoy y si los sistemas sanitarios están listos para sostenerlo sin dejar fuera a los de siempre.

FármacoLista de esenciales (sept.)Guía de obesidad (dic.)
semaglutida
dulaglutidaNo
liraglutida
tirzepatida

Que no entrara "para la obesidad sola" no significa que la OMS esté en contra

Aquí está el malentendido que da de comer a los titulares. Alguien lee que la lista de esenciales no incluye los GLP-1 "para la obesidad" y traduce: la OMS los rechaza para bajar de peso. Y no, no es eso.

Son dos preguntas diferentes con dos respuestas diferentes. La lista de esenciales de septiembre respondió a "¿qué debería poder comprar un sistema sanitario como prioridad para la diabetes de alto riesgo?". La postura sobre la obesidad no está ahí: está en la guía de diciembre, y esa guía dice que sí, con la etiqueta de condicional. Dos documentos, dos funciones.

Confundir "recomendación condicional" o "no incluido para la obesidad sola" con "la OMS dice que no" es un salto que el propio texto de la OMS no permite. La evidencia sobre el largo plazo, el coste y la equidad todavía está madurando. Eso no es un portazo. Es un semáforo en ámbar: la mano sigue puesta sobre una decisión que la ciencia aún está afinando.

Y funciona igual de mal el error contrario. "La OMS aprobó los fármacos para adelgazar" tampoco es exacto. La OMS no aprueba medicamentos; eso lo hacen los reguladores de cada país. Lo que hizo fue incluir unos fármacos en una lista de referencia y emitir una recomendación clínica con una condición explícita. Ni bendición total ni veto. El punto intermedio, que es el más aburrido de contar y el único que es verdad.

La prueba cardiovascular que la OMS puso en la balanza

Cuando la OMS sopesa un fármaco, mira ensayos. Y uno de los que tenía sobre la mesa es el estudio SELECT, que fue derecho al corazón.

En ese ensayo, un primer evento cardiovascular grave ocurrió en el 6,5 % del grupo que recibió semaglutida, frente al 8,0 % del grupo con placebo. El cociente de riesgos (hazard ratio) fue de 0,80. Antes de quedarte solo con esas cifras, conviene fijarse en dos cosas, porque es fácil mezclarlas.

Primero, quiénes participaron. SELECT se hizo en personas sin diabetes, con enfermedad cardiovascular ya establecida y con sobrepeso u obesidad. Es una población distinta de la que abre la lista de esenciales, que exige diabetes tipo 2. No son el mismo grupo de pacientes, y por eso no se pueden calcar los resultados de uno sobre el otro.

Segundo, qué mide cada número. El 6,5 % frente al 8,0 % son incidencias absolutas: la diferencia entre las dos es de 1,5 puntos porcentuales. El hazard ratio de 0,80 es otra cosa, una reducción relativa del riesgo de en torno al 20 %. Son dos formas de mirar el mismo dato, no dos datos que se contradigan. Poner "1,5 puntos" y "20 %" como si fueran la misma magnitud es el error estadístico más común con estos titulares.

En el estudio SELECT, sobre personas sin diabetes, un primer evento cardiovascular grave ocurrió en el 6,5 % con semaglutida frente al 8,0 % con placebo, con un hazard ratio de 0,80.

Un apunte de calendario. SELECT es evidencia de fondo, del trabajo previo que sostiene estas decisiones. No es una de las dos acciones de 2025 ni ocurrió en esas fechas. Es el terreno sobre el que se construyeron. Si quieres entrar más a fondo en la parte de corazón, lo desglosamos en los beneficios cardiovasculares de los GLP-1.

Acceso y coste: la parte que de verdad decide quién lo recibe

Aquí es donde la política deja de ser abstracta y aterriza en tu farmacia.

La OMS proyecta que, aunque la producción crezca deprisa, estos fármacos llegarán a menos del 10 % de las personas que podrían beneficiarse de aquí a 2030. Es una previsión de cobertura real: cuánta gente los va a tener a su alcance de verdad. Un cuello de botella de los grandes, no un detalle menor.

En otro plano, y por separado, está la magnitud del problema que la OMS intenta atajar. La obesidad afecta a personas de todos los países y estuvo asociada a 3,7 millones de muertes en el mundo en 2024. Conviene decirlo con precisión: asociada, no causada directamente. Y conviene no mezclar ese dato con el del acceso, porque son ejes distintos. Uno habla de a cuánta gente llega el tratamiento; el otro, de la escala de la enfermedad. Meterlos en la misma frase confunde causa con tamaño.

El coste enlaza las dos cosas. La propia OMS señaló que los precios altos limitan el acceso. Es una afirmación de política, no un precio concreto ni una comparativa entre farmacias. Para tu bolsillo real, lo que manda no es esta lista internacional, sino tu sistema sanitario. Si quieres ordenar la parte de coste y cobertura según dónde vivas, tenemos una guía de coste y seguros de los GLP-1.

"Medicamento esencial" no es lo mismo que "lo cubre mi país"

Este es el malentendido más caro, y el más fácil de cometer.

La Lista de Medicamentos Esenciales de la OMS es una lista de referencia. Sirve de orientación para que los países, sobre todo los de renta baja y media, prioricen qué comprar con recursos limitados. No es una orden. No obliga a ningún gobierno. Y, desde luego, no significa que tu seguro o tu sistema público vayan a financiarte el fármaco mañana.

Lo que decide si tú puedes recibirlo, y a qué precio, pasa por otra ventanilla. Por el regulador de tu país, que aprueba las indicaciones concretas. Por tu sistema de cobertura, sea la Seguridad Social en España, el IMSS en México, tu obra social en Argentina o tu seguro en Estados Unidos. La agencia que decide qué está autorizado, y para qué, es la AEMPS, la COFEPRIS, la ANMAT o la FDA, según dónde estés. La lista de la OMS y la etiqueta de tu país son dos mapas distintos del mismo territorio.

Así que la lectura útil de todo esto no es "ya puedo pedirlo". Es "ahora sé qué preguntar". Si crees que podrías encajar en el perfil, la conversación de verdad es con tu médico, que puede mirar tu caso concreto y decirte si un GLP-1 tiene sentido para ti; hay una guía sobre quién cumple los criterios clínicos que te ayuda a llegar a esa cita con las ideas ordenadas.

Ya que hablamos de fármacos, dónde están las líneas de seguridad

La guía es condicional por la evidencia de largo plazo, el coste y la equidad. No es por miedo a un efecto secundario suelto. Aun así, si nombramos estos fármacos, toca dibujar las líneas de seguridad, que no todas pesan igual. Van en orden, de la más rotunda a la más cotidiana.

NivelSeñalQué hace la etiqueta (norma de la FDA de EE. UU.)
Contraindicación absolutaAntecedente personal o familiar de carcinoma medular de tiroides, o síndrome MEN2Descarta el tratamiento de entrada; figura como advertencia de recuadro
Advertencia y precauciónPancreatitis agudaSuspender si se sospecha, no prohíbe empezar
Efecto frecuenteNáuseas, vómitos, diarreaReacciones digestivas que suelen aparecer al principio

El primer nivel es una barrera. Si hay antecedente personal o familiar de carcinoma medular de tiroides, o el síndrome de neoplasia endocrina múltiple de tipo 2 (MEN2), la ficha estadounidense de la semaglutida marca contraindicación, con la advertencia de recuadro que en Estados Unidos es el aviso de mayor rango. Ahí no se entra.

El segundo nivel es un aviso, no una barrera. La pancreatitis aguda aparece como advertencia y precaución. La instrucción no es "no empieces nunca", sino "si se sospecha, se suspende y se maneja". Un grado por debajo de la contraindicación, y conviene no confundir los dos niveles.

El tercer nivel es el del día a día. Las náuseas, los vómitos y la diarrea son las reacciones digestivas más habituales, sobre todo al principio. No pongo cifras aquí porque el punto es otro: son molestias frecuentes y manejables, no una alarma, y forman parte de la conversación normal con quien te trata.

Un recordatorio que sostiene todo el bloque: esa "advertencia de recuadro" es lenguaje de la etiqueta de la FDA, es decir, de Estados Unidos. No es una norma universal. Cada país tiene su regulador, y las indicaciones aprobadas, las advertencias y la letra de la ficha pueden cambiar de un mercado a otro.

Al final, la historia de 2025 se cuenta mejor en plural que en singular. La OMS no dio un veredicto, dio dos pasos: incluyó cuatro fármacos en su lista de esenciales para un grupo concreto de diabetes de alto riesgo, y recomendó de forma condicional los GLP-1 para la obesidad en adultos. Ni "aprobó la pastilla milagro" ni "cerró la puerta". Puso números y condiciones sobre la mesa, y dejó el resto en manos de los reguladores y los sistemas de cada país. La próxima vez que un titular te lo cuente como un sí o un no, ya sabes que faltan piezas.

Todo esto se apoya en documentos públicos de la OMS, en la ficha estadounidense del fármaco y en ensayos clínicos publicados, y no sustituye a tu médico, que es quien puede decidir contigo si un GLP-1 encaja en tu situación.

Fuentes

Las afirmaciones de este artículo se verificaron con las fuentes primarias siguientes.

  1. World Health Organizationwho.int/news/item/01-12-2025-who-issues-global-g…
  2. World Health Organizationwho.int/news/item/05-09-2025-who-updates-list-of…
  3. PubMed (NIH)pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37952131

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